domingo, octubre 08, 2006

El GCG está en marcha

Ya estamos casi todos los que éramos en el CG, y se han unido más jefes de otras aldeas. Volvemos a estar juntos, luchando por sobrevivir en este mundo donde muchas veces la vida no vale ni una medida de cereal.

Hemos perdidos a unos cuantos compañeros en el camino, y seguro que aún muchos más caerán. Pero todos somos conscientes de que si morimos, nuestro espíritu acompañará a los guerreros galos en cada batalla en la que participen, guiarán a los jefes para dirigir a su pueblo de forma sabia y charlarán con los druidas en las noches de luna creciente.

Se ha instaurado un tremendo debate en el seno de la alianza. Parece ser que hay algún jefe que no atiende a sus obligaciones con regularidad. No sabemos realmente si es por dejadez o por presión externa, pero sea lo que sea no están dejando en buen lugar al GCG. Se está opinando de cuando hay que expulsarlos del mismo y si se debe atracar para que otros de fuera no se aprovechen de la situación. Incluso parece que nuestro jefe Lolailogetorix se enfadó mucho por unos comentarios del jefe tTUKIi.

Eso demuestra que la sangre corre rápida y con furia en las venas de estos galos, y que no son conformistas ni dan las cosas por sentado.

Por cierto, el jefe chupachunga se estápostulando como uno de los hombres fuertes. Eso es bueno, nuevos integrantes, nuevas ideas, nuevos triunfos.

miércoles, octubre 04, 2006

Un nuevo amanecer

Hoy el bosque ha amanecido cubierto por el rocio. Nos hemos levantado pronto, ya que aún teniamos muchas cosas pendientes en nuestra aldea. Hemos preparado una mesa circular para instalarla en la plaza de reuniones para poder reunir al nuevo Gran Consejo Galo. Porque el CG ha muerto.

No sabemos exactamente lo que ocurrió, pero Montmorencix ya hacia tiempo que no recibia a nuestros mensajeros ni a ninguno del resto de la alianza. Lolailogetorix envió a Gatóammetlix, uno de sus generales más rápidos para entrevistarse urgentemente con él. Pero a su vuelta, lo único que trajo fueron malas noticias. Montmorencix había desaparecido y ya no dirigia a su pueblo, que sumido en la anarquia sucumbia a los ataques de los clanes vecinos.

Lolailogetorix anduvo triste por unos pocos dias y a la semana se reunió con Tamambolo, Gonella y Chupachunga para decidir sobre los nuevos pasos que había que dar. No querian abandonar el Consejo Galo que tantas alegrias les habia dado, pero se hacia imprescindible ser más prácicos y dejar de lado los sentimientos. Ahí fuera hay muchos lobos y no queremos caer bajo sus dentelladas.

Lolailogetorix escuchó a Tamambolo: Jefe, crea tú el nuevo Gran Consejo Galo, tiene el respeto de los demás integrantes y necesitamos solucionar esto lo más pronto posible, le dijo. Lolailogetorix le pidió que esperara hasta la mañana siguiente para darle la respuesta. Lolailogetorix entonces se adentró en el bosque que hoy cubre el rocio y no volvió hasta el amanecer. Traia las manos manchadas de sangre y varias heridas.

Asustados, todos nos abalanzamos hacia él para auxiliarle, pero nos rechazó con un gesto. He sido capaz de sobrevivir una noche yo solo en este bosque infectado de animales salvajes, ninfas, trasgos, demonios y seres de los que desconozco el nombre, dijo. Debía demostrarme que soy digno de crear una comunidad donde los Galos podamos guarecernos de los ataques exteriores. Y sacándose del zurrón la cabeza de un troll dijo: Yo y mi pueblo es digno. Empezaremos ahora mismo.

De eso hace ya casi un mes, y esta noche saldrán más mensajeros para anunciar la buena noticia. Quizás deberia rectificar lo que he dicho antes: El Consejo Galo no ha muerto: ha crecido.